ABYSSOS
no es una colección sobre la oscuridad. Es una colección que parte de ella.
Cada una de las nueve obras toma el negro como espacio real —no como fondo, no como ausencia— y desde ahí invoca formas que distintas mitologías y lenguas han intentado nombrar a lo largo de milenios: el vacío primordial egipcio, la espiral cósmica griega, el doble vital del Ka, la hendidura entre mundos, el ojo que percibe sin ver, el océano subterráneo sumerio, la voz que conjura, el fuego que transforma, el surgir desde abajo.
El lenguaje visual es expresionista y sin concesiones: gestualidad urgente, impasto denso, color saturado que choca contra la oscuridad con una intensidad que no decora — perturba. Azul ultramar, carmín, verde esmeralda, amarillo azufre, magenta, naranja de llama, oro reservado para el final.
Nueve palabras de nueve lenguas antiguas. Nueve obras. Nueve ejemplares de cada una, y no uno más.



